Aquí podréis explorar virtualmente a través de diversas expediciones a ecosistemas de agua dulce de diferentes localidades españolas así como de otros rincones del planeta. Los protagonistas serán los moluscos y crustáceos, así como también otros invertebrados como platelmintos, cnidarios, poríferos, insectos, etc. En general cualquier invertebrado de agua dulce podrá convertirse en nuestro foco de atención.

Además haremos entrevistas a expertos en el mundo de los invertebrados y de la acuariofilia e intentaremos hablar de noticias y temas de interés general. No olvidéis consultar el Cuaderno de Viaje para acceder al listado completo de artículos del blog.

Espero que disfrutéis de las imágenes y de la variedad de especies que tenemos en nuestras aguas continentales. También deseo que los temas y expediciones os resulten interesantes y que no dudéis en dejar vuestra opinión en las entradas y cualquier tipo de sugerencia. Un saludo cordial desde Alicante. Nos vemos en el agua.



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6/9/09

Typhlatya miravetensis, una joya cavernícola en tierras ibéricas

Recientemente, ojeando uno de los libros que amablemente me mandó nuestro compañero Dani del Museu Valencià d'Història Natural (MVHN), detalle que le quiero agradecer también desde estas líneas, llamó poderosamente mi atención el nombre de una especie que desconocía hasta la fecha: Typhlatya miravetensis.

Me llamó especialmente la atención porque no tenía noticias de un tercer miembro de la familia de los atyideos en la Península Ibérica, mucho menos un animal cavernícola, y para colmo que se tratara de un microendemismo único localizado muy cerca de Benicàssim en Castellón, localidad que frecuento bastante dado que la familia de Leonor reside por aquellos lares.

La verdad es que me ilusionó tanto que me puse manos a la obra en busca de información... sorprendente, sin duda, dado que se trata del único decápodo cavernícola y dulceacuícola de la Península, al menos conocido. Más impresionante aún es que prácticamente fue descubierto ayer mismo (podríamos decir coloquialmente) ya que fue descrito por Sanz y Platvoet en 1995. Este hallazgo fue fruto más bien de un accidente casual, gracias a una crecida del nivel freático puntual que arrojó algunos individuos a la superficie.

Esquema de la Cova del Ullal de Miravet. Cabanes. Plana Alta. Castellón.

Typhlatya es originaria del centro de la provincia de Castellón, más en concreto de la localidad de Cabanes, a escasos 7 Km de la costa. Procede de un paraje conocido como Cova del Ullal de Miravet, una formación kárstica subterránea que data del Jurásico-Cretácico, que se forma gracias a la erosión química producida por el agua en los macizos montañosos de litología calcárea (dominantes en el este peninsular). Estas formaciones geológicas se caracterizan por una serie de elementos como sifones, simas, dolinas, pozos, columnas y conos de sumidero, túneles y galerías, formaciones estalactíticas, grandes cavidades, etc., todo ello dentro del propio macizo montañoso. El nivel del agua (nivel freático) sube o baja según se hayan producido precipitaciones más o menos abundantes en el año (bien en forma de lluvia o de nieve).

En concreto la Cova del Ullal tiene su entrada a 144 m sobre el nivel del mar pero en sus tramos finales desciende 39 m. Su longitud estimada es de unos 221 m hasta que su recorrido se hace intransitable. Esta cueva es especialmente vulnerable a agresiones externas como la contaminación por vertidos accidentales, las infiltraciones químicas procedentes de incendios (como el de este año 2009, desgraciadamente), etc. Es por ello que lugares como éste deberían protegerse a toda costa, ya que la biodiversidad que albergan es difícil o imposible de encontrar en otros lugares del mundo, debido a su aislamiento y a la especial evolución de las especies que allí habitan. Los animales presentes en estas aguas subterráneas se denominan estigobios.

Esquema corporal de Typhlatya mitchelli, otro camarón cavernícola de Centroamérica. Hobbs 1979

Los T. miravetensis son blancos, aplanados lateralmente, con ojos reducidos y depigmentados (ciegos, por tanto). Alcanzan los 2 cm de longitud y viven en los fondos fangosos de las galerías inundadas, donde se alimentan generando corrientes de agua con los pleópodos y filtrando las partículas del sedimento. Las antenas largas y los pereiópodos y piezas bucales recubiertas de largos pelos sensoriales revelan que han desarrollado otros sentidos contrapuestos a la visión adaptándose a la oscuridad total de su entorno. Son nadadores activos cuando la situación lo requiere. La temperatura de las cuevas kársticas suele ser bastante estable a lo largo del año, variando apenas unos grados. En 1995 las medidas en verano reflejaron una temperatura de unos 24ºC, el pH 7 y salinidad casi nula. Las aguas en estas cavidades suelen ser de dureza elevada, debido a la cantidad de carbonatos que llevan disueltos. Sin duda se trata de animales singulares en entornos aún más singulares.


Typhlatya miravetensis. Autor: S. Herrando-Pérez

Lo curioso de la situación es que gran parte de la Península es rica en este tipo de formaciones, muchas de ellas inexploradas, aisladas casi totalmente de otras similares aunque se localicen en sus cercanías... todo esto da que pensar que probablemente, sin mucho riesgo de equivocarnos, no se trate de la única especie de gamba cavernícola ibérica, sino que podrían descubrirse aún nuevas especies, en pleno siglo XXI. Es algo que al menos a mí me da razones para reflexionar.

En Europa sólo se conocen dos especie más de decápodos cavernícolas de agua dulce, en Francia y en Herzegovina. En todo el mundo hay más de una veintena de especies del género Typhlatya sp. que pueblan cuevas y cenotes en los diferentes continentes.

Typhlatia pearsei nadando. Un familiar de Yucatán, México. Fuente: Internet

Artículos de interés relacionados:
-Crustáceos del Ullal de Miravet (Castellón, España). Viajeros en el Espacio y en el Tiempo.

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20/8/09

Dugastella valentina en los ríos levantinos. El caso del Algar


En esta entrada me gustaría hablaros de una de las dos especies de gambas pertenecientes a la familia de los atydeos que habitan en aguas ibéricas. Se trata de Dugastella valentina, pequeña gamba de agua dulce que junto a Atyaephyra desmaresti pueblan las aguas continentales de la cuenca mediterránea española. Estas dos especies han sufrido en las últimas décadas graves retrocesos poblacionales debido fundamentalmente al deterioro de los ecosistemas donde se reproducen. El urbanismo descontrolado, la escasa vigilancia de la administración en el tema de vertidos ilegales así como un uso irracional de los recursos relacionados con el agua, alteran en tal medida el entorno en la zona del levante peninsular que ya son numerosas las especies animales y vegetales que se enfrentan a consecuencias nefastas. En Cataluña y Murcia (regiones hasta donde se extendían las poblaciones de este crustáceo) cada vez es más complicado localizarlas.

Ejemplares adultos camuflándose en el musgo. Autor: Isaac García

No obstante, en algunos reductos del centro-sureste de la Comunidad Valenciana, sobre todo zonas donde los núcleos urbanos son todavía pequeños y consecuentes con sus políticas urbanísticas y medioambientales, encontramos verdaderas joyas naturales que merece la pena conservar y dar a conocer. En esta entrada vamos a visitar el Río Algar justo en su nacimiento, en la localidad alicantina de Callosa d'en Sarrià, muy cerca de Altea y Benidorm en la zona costera.

Río Algar a su paso por Callosa (Alicante). Autor: Isaac García

La dugastela, más conocida como "gambeta d'aigua dolça" (gambita de agua dulce en valenciano) en las tierras de Alicante o gamba gabacha en la provincia de Valencia, se localiza sobre todo en aquellas aguas con una elevada pureza, libres de residuos contaminantes. También necesita aguas muy duras y relativamente frías, aquellas que nacen en macizos montañosos calcáreos, con un altísimo contenido en carbonatos disueltos (recordemos que el agua en Alicante a veces supera una dureza de 17ºGh). También se la cita en marjales, acequias y arrozales, pero nunca en entornos salobres. En el caso del Río Algar, cuyo recorrido es relativamente corto (desde su nacimiento en la Sierra del Ferrer hasta su desembocadura en Altea hay poco más de 12 Km), estas gambas se localizan principalmente en la cabecera del río, debido a la pureza del agua en esta zona y a que en los tramos bajos se produce un fenómeno de desecación casi total por retirada de aguas para el riego. Este último fenómeno ocasiona que muchas veces la desembocadura se convierta en una rambla totalmente seca.

Las Fuentes del Algar, zona de cascadas y saltos de aguas claras. Autor: Isaac García

Junto al nacimiento, encontramos un paraje conocido como Las Fuentes del Algar, cuya gestión recae en el Ayuntamiento de Callosa (municipio cuya economía se fundamenta básicamente en el cultivo del níspero, muy recomendado, por cierto). Este entorno natural, de una belleza singular a la cual no le hacen justicia las fotos, se ha visto en los últmos años sometido a una brutal presión turística, que lejos de ayudar a su conservación, degrada el río desde la cabecera.

Un día punta de verano, pueden pasar por las fuentes más de 1000 turistas. Autor: Isaac García

No obstante, este joven e impetuoso río parece regenerarse continuamente, recuperando en la época fría los daños que sufre en el verano ante la avalancha de turistas. Las paredes de las cascadas están recubiertas de varias especies de musgos de vida semiacuática. En los numerosos canales, acequias y pozas no se hace difícil encontrar helechos y hepáticas, plantas que son muy sensibles a la contaminación, y por tanto buenos bioindicadores. En algunos recodos anegados crecen algas como Chara hispida y plantas palustres difíciles de encontrar en otros lugares de la provincia. Existe una especie de caracola acuática que será motivo de una futura entrada, llamada Melanopsis praemorsa, presente en numerosos países del Mediterráneo y que en el Algar cuenta con uno de sus bastiones ibéricos.

Melanopsis praemorsa. Autor: Isaac García

Pero nuestra protagonista es un poco más difícil de observar. Junto al nacimiento se arremolinan en los escalones que forman los saltos de agua y un poco más abajo deambulan casi invisibles entre los numerosos pies que surcan las acequias y remansos. Ocultas en el musgo, si no fijamos atentamente nuestra mirada, estas gambas pasan totalmente desapercibidas salvo para los ojos de los niños curiosos. En algunas pozas de pequeño tamaño y curso sosegado pueden reunirse en grupos de cientos de ejemplares.

Dugastella valentina en fase clara. Autor: Isaac García

Su coloración es uno de los rasgos más destacables ya que poseen ciertas variaciones entre los individuos de una misma zona. Los machos y hembras adultos, en el momento de la reproducción adquieren tonalidades que los vuelven oscuros, a veces incluso de un matiz azul intenso. Otros individuos presentan rayas y puntos blancos sobre un fondo transparente o parduzco. Muchas de ellas se convierten en translúcidas para camuflarse con el entorno y algunas adquieren incluso pigmentaciones rojizas en la zona del cefalotórax. Sin duda es una de las especies más versátiles en cuanto a color se refiere. Os dejo algunas instantáneas de estas joyas en miniatura. Por cierto, estos especímenes fueron capturados con el único propósito de elaborar este artículo. Tras las fotografías fueron devueltos a aguas del Río Algar, su habitat natural. Muchas veces en los foros animo a incorporar animales de nuestro entorno cercano a nuestros acuarios, ya que considero que es una buena forma de aprender de la naturaleza que nos rodea, pero para el caso (y para muchos otros similares) hay que valorar que se trata de especies en regresión y que cada individuo es importante para el ecosistema. Hay que fomentar comportamientos responsables con el medio ambiente. Espero que esta entrada os haya gustado.

Dugastella valentina en fase azulada. Autor: Isaac García

Hembra ovada. Autor: Isaac García

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